viernes, 25 de mayo de 2012

Viernes

Desperezándome cual autómata me encuentro en estos momentos. Los párpados van, poco a poco, cogiendo fuerzas y consistencia, levantándose cada vez más tiempo. Mi mente va formando palabras y creo que ya soy capaz de formular frases con sentido. Levantarse hoy ha sido duro. 

Siempre lo es, puesto que la paz que se consigue durmiendo es difícil de alcanzar, pero los viernes es mucho más duro, porque si bien es cierto que la perspectiva del fin de semana esta presente, el cansancio acumulado hace mella en mí. Las pocas fuerzas que poseo a estas alturas de la semana me sirven para cumplir, pero nada más.

La música me sirve para ir cogiéndole el pulso al día, para que mis neuronas se activen y se pongan a trabajar en la misma dirección. Es interesante que a estas horas de la mañana sea más exquisito que de costumbre y me cueste encontrar canciones que me pongan de buen humor y nivelen mi karma. 


 Las legañas son compañeras de viaje normalmente hasta Leganes. Ya lo he vuelto a hacer, he vuelto a recurrir a la broma fácil, la rima tonta y al chocolate espeso. Se nota que aún no estoy al 100%. Tal vez podría decirse que estoy a un 45% y subiendo, pero sería sobrevalorarme, pues el esfuerzo que realizo es mínimo; suelto las palabras según llegan y ya está, sin preocuparme de nada más. Eso es lo que hago siempre, ya que el concepto de reescribir quedo aparcado junto a superstar de la canción, deportista de éxito y gígolo de lujo en Moscú. 

Es viernes, 7:20, y mi cabeza solo piensa en las fajitas que voy a comer y en un circuito de Spa ... Y en las interminables 7 horas que quedán para que todo ello suceda.

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