martes, 26 de julio de 2011

Ascensor

No dijo nada, simplemente empezó a ludirse contra su cuerpo. El hecho de estar a solas en aquel ascensor le impelía a hacerlo, la pasión revertía por sus poros y debía aprovechar el momento. Preterió lo que su pareja le decía y la despichó contra una de las paredes, apretando el botón de parada. Mientras pergeñaba aquello, mientras conculcaba la dignidad de su pareja, mientras la compelía, comenzó a tener la necesidad de ajarla. Y eso hizo.

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