sábado, 25 de septiembre de 2010

Desaparecí de tu vida (extraido de ¿Cómo vas, VIC? TIRANDO)

Desaparecí de tu vida para no hacerte más daño. Mis palabras hurgaban la herida y profundamente cayó el desaliento, al soplar por las noches el viento, sentías tu cama vacía y las noches tan solas. 

Me oculté en las sombras y huí como un canalla, yo otorgaba; Calla, me decías, no me hables, no destruyas el infinito cielo con tus mentiras e ilusiones, con tus rosas de colores, con tu labia viperina, con tus juegos de piscina, con el sol por la mañana y la luna llena de gracia... Todo eso, era todo eso. 

Desaparecí en combate, huí por la mañana, dejando un rastro de dolor y nada de coraje. De buena mañana, te levantaste sin ganas, ni orgullo, ni pasado ni presente y sin los dos dedos de frente que te caracterizaban por entonces. 

Marché pronto y sin mirar atrás, marché insensato y sin respirar. Cogiendo carrerilla y hasta el final, dejándote sola sola, y sin ganas de nada más. 

Destrozada y abatida, cruel punto de partida, para nada más, para nada menos, rompí la madrugada y escape por la ventana que daba al caos y a la desesperación. 

Soplé las velas, y se oscureció aún más la noche. 

2 comentarios:

Laura dijo...

"Huyendo de todo destiempo, hallaremos el tiempo de todo."

Te sigo, sí señor.
Besos! :**

Victor dijo...

Muchas gracias por el primer comentario. Esperemos siga gustando.